Alcohol: Es una de las drogas más extendidas en el mundo
entre los seres humanos. Constituye un depresivo que actúa sobre el sistema
nervioso central haciendo que la persona pierda el control de si mismo
Actúa sobre el cuerpo relajándolo, disminuyendo el dolor y
la ansiedad, desinhibiendo.
Provoca torpeza, descoordinación, y
altera capacidades como la reacción, la percepción, el rendimiento intelectual,
la atención, etc.
Su consumo excesivo acarrea
problemas en el aparato digestivo y en el circulatorio, problemas mentales,
etc.
Tabaco:
Producto elaborado y procesado a partir de las hojas de varias planta del género Nicotiana tabacum. Es una hierba perenne, de grandes hojas sésiles,
que provienen de América tropical. Su cultivo fue
introducido en Europa por Nicot en 1560.
Se consume de varias formas, pero la
más habitual es en forma de cigarrillo. Su alto contenido en nicotina hace que
sea muy adictivo.
Funciona como estimulante, y también
está considerado por muchas personas como una especie de tranquilizante.
Entre los riesgos que conlleva un
consumo diario y excesivo de tabaco se encuentran:
-
Problemas en el
aparato digestivo (como úlceras) y en el aparato circulatorio (infartos).
-
Puede dañar los ojos,
los vasos sanguíneos,…
-
Puede provocar
impotencia, problemas de fertilidad,…
Su consumo está legalmente comercializado en todo el mundo.
Hachís: Composición de distintas partes del cáñamo índico (flores,
frutos, etc) usada como estupefaciente. Se deriva del cannabis (marihuana,
considerada por la ONU como la sustancia ilícita más consumida en el mundo).
Su aspecto es
parecido al barro, y se encuentran en forma de bolas o planchas prensadas.
Suele mezclase con el tabaco y se consume en forma de cigarrillos cuyo nombre
más habitual es “porro”.
Su
consumo produce un estado de relax, que desinhibe y facilita las relaciones
sociales, pero también ansiedad,
náuseas, mareos, pérdida o incremento del apetito, alucinaciones, insomnio,
etc. Provoca alteraciones psicológicas, perceptivas,…
Cocaína: Alcaloide cristalino
que se obtiene de las hojas de la coca (parecido a la sal). Se consume
esnifándolo, inyectado o el forma de cigarrillo mezclada con tabaco.
Da
lugar a euforia, excitación, alucinaciones visuales, auditivas y táctiles,
estimula, disminuye el apetito, el sueño,…La intoxicación crónica provoca
actitudes agresivas y antisociales.
Provoca
graves problemas en el sistema cardiocirculatorio como infartos, hemorragias
cerebrales... También puede provocar irritabilidad, delirios, depresión, etc.
Era
utilizado en medicina como anestésico local o narcótico.
Heroína: Éter diacético de la
morfina. Es un sólido blanco, pulverulento, cristalino y de sabor amargo. Posee
propiedades sedantes y es un poderoso antitusígeno.
Se
inyecta, inhala o se fuma, y su denominación más común es “caballo”.
Su
consumo relaja, elimina dores y ansiedad, produce sueño,…
Actualmente
su uso se encuentra altamente restringido en la mayoría de los países por
tratarse de una droga de abuso., que provoca depresión, alteraciones del sistema nervioso, trastornos de la memoria
y atención, pérdida de motivación, alteraciones metabólicas, falta de apetito,
estreñimiento, hipotensión, etc.
Opio:
Sustancia de la
amapola, narcótica, de sabor amargo y olor característico, que se obtiene por
incisión de las cápsulas verdes e inmaduras de la adormidera.
En gran
parte está compuesto por alcaloides, entre los que destacan: la morfina (de uso
médico), la codeína, la tebaína, narcótica, paverina y narceína.
Es una
de las drogas más consumidas a lo largo de la historia por dos razones:
primero, por las propiedades analgésicas y sedantes de los alcaloides que
contiene; y segundo, por el efecto euforizante y de intensa embriaguez que
provoca en el organismo.
Su
consumo excesivo produce efectos a largo plazo como: dependencia psicológica y
física, problemas respiratorios, estreñimiento, falta de deseo sexual,
inestabilidad anímica.
La
sobredosis puede provocar la muerte
Alucinógenos: Fármacos (en forma
de pastillas) usados como drogas que producen alucinaciones, alteraciones
profundas en la forma de percibir la realidad,
ampliando
o distorsionando las formas de las cosas, los colores, los tamaños y los
sonidos, insomnio, delirios, trastornos del estado de ánimo, irritabilidad…
Los principales alucinógenos son la
mescalina, los hongos psilocibios y la dietilamida del ácido
lisérgico (LSD).
Éxtasis o
drogas de síntesis: amplio grupo de sustancias psicoactivas con
propiedades estimulantes y empatógenas, de sabor amargo, en forma de pastillas de distintas formas, tamaños y colores.
Se elaboran por síntesis químicas en
laboratorios clandestinos, puesto que su consumo está altamente restringido por
ser altamente peligroso para la salud.
Entre las más conocidas se encuentra
el éxtasis, el MDA, el MDMA, etc.
Son estimulantes que disminuyen el
sueño y el cansancio. Desinhiben y facilitan las relaciones sociales.
Su uso excesivo produce vértigo,
temblores, ansiedad, delirios, pánico, depresión, insomnio, trastornos de
memoria y concentración, aumento del ritmo cardiaco con taquicardia, arritmia,
hipertensión arterial. Golpe de calor, aumento de la sudoración, sequedad de
boca, etc.
Fármacos
estimulantes (anfetaminas): Fármaco estimulante del sistema nervioso
central e hipertensor, en forma de cápsulas,
comprimidos o ampollas inyectables.
Son estimulantes que excitan, quitan el sueño, aumentan
la energía y disminuyen la sensación de fatiga y el apetito, que pueden
provocar alteraciones cardiocirculatorias como hipertensión, taquicardia,
infartos, y alteraciones mentales como alucinaciones, delirios, irritabilidad,
insomnio,...
Fármacos
depresores (barbitúricos, tranquilizantes,
hipnóticos): medicamentos llamados depresores del Sistema Nervioso
Central (SNC), que aparecen en forma de cápsulas,
comprimidos o ampollas inyectables, y pueden actuar tanto en el cerebro como en el SNC
produciendo efectos que pueden dañinos.
Se consumen como tranquilizantes, que calman la excitación nerviosa y
producen sueño. Algunos pueden ser usados antes de una cirugía
para aliviar la ansiedad o tensión, o como anticonvulsivos para ayudar a
controlar algunos síntomas tales como la epilepsia.
Su uso
excesivo puede provocar temblores,
vértigo, irritabilidad, depresión, problemas de visión, mareos, desórdenes
respiratorios, irregularidades menstruales, deterioro psicológico general.
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